BMW X2

Llega un nuevo modelo a la gama SUV de BMW. Estrena denominación y se postula como una alternativa más deportiva y algo menos práctica que el BMW X1 2016, algo similar a lo que hacen los BMW X4 y X6 lo son del X3 y X5. Su diseño es prácticamente idéntico al del BMW X2 Concept que fue el pasado año con detalles tan característicos como los logotipos en los pilares C o las entradas de aire del frontal.
Por dentro es menos exclusivo que por fuera, pues tiene los mismos elementos que el BMW X1. Cuenta con un salpicadero idéntico y de serie ya trae una pantalla de 6,5 pulgadas flotante (la de 8,8 pulgadas es opcional). El habitáculo es menos aprovechable, aunque tiene la misma batalla que el X1 también es 69 mm más bajo. Eso afectará principalmente a las plazas traseras y al maletero que tiene 470 litros (35 menos que el X1).
Puede variar mucho la apariencia del coche con los acabados M Sport y M Sport X (novedad, que combina elementos de BMW M y de la familia BMW X). Además de cambiar la dureza de la suspensión y altura de la carrocería (hasta 10 mm menos), cambian molduras, estriberas y gana un alerón de mayor tamaño, con el que logra un coeficiente aerodinámico Cx de 0,28). También varían paragolpes, tubos de escape…
Inicialmente solo está disponible con dos motores, un gasolina y un diésel. El gasolina es el X2 sDrive20i de 192 CV que es tracción delantera y va asociado al nuevo cambio de doble embrague Steptronic de siete velocidades. El diésel es el X2 xDrive20d de 190 CV, con tracción total y el cambio Steptronic de ocho velocidades. Más adelante llegarán otras versiones como sDrive18i con un motor tricilíndrico 1.5 Turbo de 140 CV o el sDrive18d/xDrive18d con el dos litros de 150 CV.