Mazda CX-3

Procesando voto...

El crossover de menor tamaño de la marca japonesa presenta un lavado de cara con el que incorpora una serie de pequeños cambios estéticos, mecánicas optimizadas, equipamiento mejorado y un interior rediseñado. Los cambios se centran únicamente en la parrilla frontal, cromados extendidos por la carrocería, acabados en negro piano, faros antiniebla delanteros modificados, ópticas traseras renovadas con tecnología LED, llantas de nuevo diseño en 18 pulgadas y la inclusión de una pintura de nueva factura denominada Soul Red Crystal. En el interior, por su parte, los cambios son más pronunciados. La consola central ha sido rediseñada y lo mismo ocurre con unos asientos que ahora ofrecen una mayor sujeción, a los que se suma un nuevo reposabrazos y un asiento central posterior que dispone de un respaldo abatible con posavasos incluido. La oferta en cuero es más extensa, además aparecen unos acabados en color rojo presentes en las salidas de aire del habitáculo, mientras que el principal cambio lo encontramos en un freno de mano eléctrico con función auto-hold. En el apartado mecánico encontraremos una versión refinada del conocido propulsor gasolina de cuatro cilindros 2.0 SKYACTIV-G. Este ofrece una potencia de 150 caballos con un par máximo de 200 Nm, mejorando los niveles de consumo y emisiones con respecto a la versión anterior de esta mecánica. Dicho bloque se complementa con el sistema Mazda G-Vectoring Control (GVC). Además, tanto la suspensión como la dirección han sido revisadas.