SsangYong Rexton

Es la cuarta generación del SUV coreano. Supone un importante paso a delante respecto al anterior modelo de 2013, al que mejora en todos los aspectos. A nivel estético los cambios son muy evidentes, se inspira en el prototipo Concept LIV-2 y toma algunas pautas de sus hermanos de gama. Destacan la parrilla delantera, unos paragolpes más robustos y unas ópticas totalmente rediseñadas.
En el interior es fácil notar el cambio generacional gracias a un rediseño que aumenta la horizontalidad. Cuenta con una pantalla hasta de 8 pulgadas en la consola central y otra más pequeña en el cuadro de instrumentos. En términos de calidad mejora considerablemente con el uso de materiales más agradables a los sentidos. La habitabilidad sigue siendo muy buena, mejorando las plazas traseras y el maletero, que alcanza los 784 litros de capacidad.
El equipamiento del SsangYong Rexton está estructurado en torno a tres acabados bastante cerrados. El de acceso, Line, ya cuenta con llantas de 17 pulgadas, aire acondicionado, pantalla de 8 pulgadas, aviso del cambio involuntario de carril o reconocimiento de señales. El acabado Premium añade climatizador bizona, pantalla a color de 7 pulgadas o tercera fila de asientos. El tope de gama Limited suma llantas de 18 pulgadas, tapicería de cuero, asientos calefactados o techo solar.
La gama mecánica del Rexton es muy escasa, solamente se puede escoger en una versión. El e-XDI 220 lleva un motor diésel de cuatro cilindros y 2.2 litros que desarrolla 181 CV de potencia. Puede ir ligado a una caja de cambios manual de seis velocidades o a una transmisión automática de siete relaciones. También está disponible en versiones con tracción trasera 4×2 y 4×4 con caja transfer para seleccionar el modo.