Aguas bonitas y colores sin fin

Os traigo la representación de la luz y los colores en su máximo esplendor, y no podía ser de otra manera que exponiendola con un icono del paisaje navarro, no podía ser otro que el Nacedero de Urederra. Por su interior, como si del corriente sanguíneo se tratase, recorren litros y litros de aguas cristalinas con un tono turquesa que cautivan la mirada de cualquier mortal, rozando la perfección, alimentando cada ramificación de árboles que casi rozan el cielo y dan pinceladas de color a raudales, por cada rincón del bosque, nos cuentan historias y son testigos y cómplices de cada pisada, de cada mirada y de acendrar con una solo inhalada millones de moléculas de oxígeno que riegan nuestra sangre y la del bosque. El Nacedero de Urederra, sin lugar a dudas, es el paraíso, independientemente si eres fotógrafo o no, en cualquier instante de la vida, sea otoño, invierno, primavera o verano, puede regalarte una sonrisa. Sus extensas hectáreas de felicidad y deleite visual, son con total seguridad, el destino perfecto para cualquier mortal.