La mente colmena
La cálida imagen retrata el trabajo apícola en un rincón protegido por la naturaleza, semioculto también para la cámara. Dos mujeres desempeñan tareas diferentes, pero con el mismo fin, al igual que los insectos con los que colaboran. Su apariencia, casi alienígena para los humanos, les permite adaptarse al peligroso entorno de trabajo, que, mediante la paleta cromática, parece acogerlas. Si bien hay colmenas, no se aprecia en la imagen ningún panal o abeja, dejando su participación implícita.
