La delgada línea
Un prado, cortado en dos triángulos. En el superior, hierba; en el inferior, hojas, ramas y zurrones de castañas que manchan el verde con tonos marrones. En la línea divisoria, una mujer recoge castañas mientras dos vacas la persiguen. Recuerdan a los pájaros que borraban el rastro de migajas de Hansel y Gretel, aunque esta vez revisan si hay alguna castaña que a la mujer se le haya podido escapar. Las líneas dirigen la vista hacia la mujer, que, mediante el color, parece ajena a la imagen, como si sobrara. Tal vez ella —que en el momento de la fotografía se enfadó con los animales por la escasez de castañas con la que se topó— consiguió la misma reacción en la naturaleza.
