El amor es un secreto que los ojos no saben guardar, y vosotros seguís mirándoos igual 80 San Fermines después.

Adela y Juan, dos andaluces que decidieron buscar suerte en Pamplona cuando eran jóvenes y que aquí siguen disfrutando como el primer día que llegaron de todo lo que Navarra tiene para ofrecerles. Tras 80 años y 50 años de casados siguen teniendo esa vitalidad y complicidad que les caracteriza. Porque la vida es como los San Fermines, muy corta y tiene que aprovecharse al máximo. Al final la edad es un número y la actitud es lo más importante.