«Que Dios les tenga en su gloria por haber bebido tanto.»

Mi hermano Miguel y mi prima Mayalen, disfrutando una de nuestras maravillosas «tardesnoches» de San Fermín en familia. Yo simplemente vi una imagen divertida, con nuestro Ayunta detrás, y disparé la foto. Alguien me empujó. Y así quedó. Tal cual, sin retoques ni efectos, espontáneo, al natural. ¡Viva San Fermín!