Esta imagen transmite orgullo, identidad y el espíritu de una ciudad que, cada mes de julio, abre sus puertas para compartir con el mundo una celebración llena de historia, emoción y sentimiento. San Fermín aparece como un protector que acompaña a la ciudad, mientras el Ayuntamiento representa el lugar donde miles de personas, llegadas de todas partes del mundo, se reúnen para celebrar una tradición única.

